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Terra
La Coctelera

Categoría: literatura novel

6 Noviembre 2009

LAS VISIONES DE CANDY

- Te digo que yo lo he visto, te lo juro.
- Anda ya Candy, que eso no es verdad, yo no le veo nada.
- Pues fíjate bien, yo se lo veo mucho más cuando esta en la pizarra, ya verás como no miento.

Así estaban discutiendo Candy y Merche, durante el rato que duraba el patio, esa tarde no jugaban con sus compañeras.
Las dos terminaron enfadadas, pues a Candy le dolía que su amiga no la creyera, no entendía como ella decía que no veía nada.

Terminaron las clases y cada una de ellas se marcho a su casa, Merche vivía cerca del colegio pero Candy debía coger cada día el tranvía. Estuvo todo el resto de la tarde mientras hacia los deberes enfurruñada; Bueno lo de hacer los deberes era un decir, pues tenia su mente ocupada en entender lo que estaba pasando.

Al día siguiente aún estaba enfadada, pero esperaba ansiosa llegase la hora de la clase con Sor Teresa, para que así Merche también pudiera verlo, así que en el rato de cambio de profesora, se acerco a Merche y le dijo, ahora viene la madre, ya verás fíjate y luego me dices lo que has visto....... Por respuesta Merche se encogió de hombros.

Estuvieron dando francés con Sor Teresa, que también les daba otras asignaturas, como la de labores y otra de Repaso. Así paso una hora, rápidamente y Candy estuvo más pendiente de ver si Merche miraba a la monja que de la clase. Porque ella si lo volvía a ver y hoy era mucho más nítido. Había días en que apenas se apreciaba, pero ella lo percibía pese a ello.

Terminada la clase salieron a recreo, Candy busco a Merche y esta volvió a negarle que viera nada, además estaba enfadada, la tildo de embustera y se fue a jugar con sus otras compañeras.

Sentada en un banco, Candy observaba como su amiga cuchicheaba con las otras niñas, y al cabo de un rato, el grupo se acerco a ella, y le preguntaron que era lo que veía. Entusiasmada pues pensó que alguna otra quizá viera lo mismo, empezó a relatarlo con dando todo tipo de detalles. De pronto sintió que la estaban mirando burlonamente y empezaron a decirle que estaba loca, como una cabra y todo tipo de insultos...... y las risas de las niñas se escuchaban por todo el patio.

Candy no pudo evitarlo y se lanzo rabiosa hacia María que era quien llevaba la voz cantante. La pelea empezó con rabia y las dos rodaban por el suelo, se tiraron de los pelos, se arañaron, las patadas y los puñetazos volaban y todo imaginable en cualquier pelea. Entre todo el jaleo de pronto apareció la profesora de matemáticas y una de las monjas que vigilaban los diferentes cursos durante el recreo, las separaron y las llevaron al despacho de la directora.

Lógicamente María se exculpó diciendo que fue Candy quien empezó a pegarle y todo por que ella no se creía lo que decía, pues era una embustera. Ante esa afirmación la directora quiso saber cual era el embuste, y María se lo explico con todo detalle.
Cuando terminó la hizo salir de su despacho, con el castigo de no salir a recreo durante una semana.
Candy, estaba sentaba frente a la directora, tenia la sensación de menguar y la directora era un gigante, al igual que todo lo que la rodeaba. Estaba muy enfadada y a la vez avergonzada de que ahora ella supiera el motivo y la causa de la pelea.
Así que la directora Sor Herminia, se la miro muy seria y la regaño por la pelea, y también porque se inventara semejantes historias. Entonces Candy empezó a llorar, asegurándole que era cierto que ella veía un halo que rodeaba a Sor Teresa y que estaba segura de que era porque era una Santa, pues era muy buena.
Sor Herminia esbozo una sonrisa, no quiso reñirla mas por este motivo, le aconsejo que estas cosas mejor no explicarlas a las compañeras, y que si volvía a ocurrir se lo dijera a ella, pero que debía castigarla por la pelea y que estaría un mes entero sin recreo y debería personarse en la biblioteca todas las tardes después de comer.

Candy cumplió su castigo y nunca más dijo nada, estuvo enfadada con Merche, pero al tiempo ninguna de ellas parecía recordar el incidente y siguieron su amistad como siempre.

Pero Candy sonreía cada vez que Sor Teresa entraba en clase, sabía que ella tenía razón, ahí estaba siempre su halo de santa, pues ella seguía viéndolo, pese a lo que opinaran los demás.

Terminados los estudios, Candy tendría entonces unos 17 años, llegó hasta ella una revista científica llamada "Enigmas" donde entre otros temas se hablaba de las "Auras".
Y cuando leyó el artículo su exclamación fue.......¡Yo vi una, era una Aura, yo tenia razón! "Y su mente vislumbró a una niña sentada en el aula, y a Sor Teresa rodeada con el halo de santa."

Noviembre 2009

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22 Agosto 2009

UN RESQUICIO DE LUZ

Capitulo I

Entraba un resquicio de luz a través de esa esquina, Mik lo miraba sin pestañear, las partículas de polvo danzaban en la luz y esta giraba y oscilaba como si alguien la manipulara.

Su mundo era la oscuridad, como el de todos, donde se sentían a salvo y tenían su hogar.

Esa luz le fascinaba y muchas veces se escapaba para disfrutar de ella, nadie mas sabia de su existencia.
El laberinto de túneles donde habitaban era inmenso ningún otro habitante de la oscuridad lo conocía totalmente, siempre estaban descubriendo nuevas rutas y no todos podían ir por ellas. Solo unos privilegiados.

Mik, no conocía nada mas, desde que recordaba había vivido allí, Se cuidaban unos a otros, no preguntaban ni se cuestionaban nada. Pero él sí era curioso, por ello siempre que podía se acercaba a la luz y dejaba que le acariciara, jugando con ella.

Cuando la descubrió en realidad le aterrorizo, desconocía lo que era, y ni si le podía hacer daño.
La observo pacientemente una y otra vez, y en sus caricias sintió calor, un calor que solo sentía cuando se remojaban en las aguas subterráneas humeantes.

Mik como todos, tenía obligaciones que cumplir, debían estar unidos para poder cazar y recolectar alimentos. El se encargaba de cazar los gusanos que vivían en pozos situados en profundas simas, así como otros insectos u animales extraños, otros recolectaban el liquen que la humedad hacia crecer abundantemente por todas partes y las raíces y otros vegetales que esporádicamente crecían en algún rincón.
Vivian bien, no les faltaba alimento, y también gozaban de diversión y juegos hasta que el cansancio les vencía.

Daka y Xaky eran sus mejores amigos, lo compartían todo, comida, juegos, risas y emociones. Pero no les había contado nada de su descubrimiento, era su secreto y su tesoro, un tesoro oculto y lleno de misterio. Se lo contaré dentro de un tiempo, pensaba. Pero se sentía culpable por no compartir con ellos tanta belleza.

Pasó el tiempo, aunque para Mik y el resto de los habitantes de la oscuridad, ese concepto no tenía ningún sentido, no existía. Vivian el día a día uno tras otro con monotonía, siempre estaban ahí no cambiaba nada, solo de vez en cuando desaparecían unos cuantos de ellos, pero siempre había de nuevos. Ni siquiera se sorprendían de ello, pues formaba parte de su vida.

Lo único distinto era que en ocasiones el suelo temblaba y algunos de los túneles quedaban destruidos por derrumbes, pero había tantos que no importaba, los había ascendentes y otros iban hacia abajo y cientos de simas entre ellos, y si era necesario abrían paso nuevamente sacando las piedras y tierra que se acumulaba tras cada temblor.

No sabían que los producía, y los más viejos decían que eran avisos del submundo para que no fueran por los túneles prohibidos, pues quien se había adentrado en ellos no volvía.

Desde hacia ya un tiempo, los temblores empezaron a ser mas frecuentes y todos vivían con temor. Empezaron a reunirse para hablar de lo que ocurría y buscar cual era el motivo que producía las vibraciones.

Si hasta ese momento los habitantes de la oscuridad habían vivido en su mundo desde que ellos recordasen, sin ningún tipo de problemas y con todas sus necesidades cubiertas, ahora el temor a lo desconocido provocaba el que se cuestionasen si no debían marchar a otro lugar y se preguntaban ¿hacia donde ir?, pues desconocían que hubiera la posibilidad de otro lugar en el que refugiarse.
Solo los túneles prohibidos podría ser su posible salida, pero nadie que se aventuro por ellos volvió.

Mik empezó a escabullirse cada vez mas habitualmente hacia su rincón de luz, ya no era por la fascinación que le producía, sino porque pensaba que quizá debían marchar y no volvería a poder disfrutar de su tesoro nuevamente.
Desde las últimas escapadas, tenia la sensación de que “eso” como el lo llamaba era mas grande cada vez

Capitulo II

Dudaba en si debiera contar su descubrimiento, pues quizá aquello tan extraño fuera una posible solución a sus temores. Al final decidió que primero se lo contaría a sus amigos y se lo enseñaría, para que ellos le ayudaran a decidir.

Fue a buscar a Daka y Xaky ……..

- Os voy a enseñar una cosa, pero debéis guardar silencio sobre ello, quiero que me sigáis y luego ya hablaremos.

- De acuerdo, pero donde nos llevas Mik?

- ¡Shiiiiiiii! Callad – esa fue su respuesta-

Los llevó a través de varios túneles por los que no habían pasado nunca, desconocían esa zona y empezaban a sentir curiosidad, se entrecruzaban miradas cómplices de travesuras y risas calladas. Llegaron a su destino y solo girar la esquina, vieron “eso”. Instintivamente volvieron atrás terriblemente asustados, en cambio Mik siguió adelante sin miedo y se puso bajo la luz que penetraba por el resquicio de la roca dejándose acariciar por ella.

Daka y Xaky asomaron su cabeza por la esquina con prudencia y no podían creer lo que veían, y pensaron que Mik era muy valiente, pero temían por el.
Mik les llamo para intentar calmarlos, diciéndoles que no ocurría nada que “Eso” no hacia daño que ya llevaba tiempo observándolo y tocándolo y que además era caliente como cuando se mojaban en los pozos.

Muy despacio sus amigos fueron acercándose temerosos pero curiosos, estaban fascinados al igual que él, y pudieron notar la sensación que producía el calor que desprendía y todo el miedo contenido exploto en un ensordecedor mundo de risas que los muchachos liberaron.

Poco a poco se fueron calmando, y Mik les explico que hacia tiempo lo había descubierto y que tuvo miedo igual que ellos, pero que era su rincón favorito y que sentía no haberles contado nada.
Pero que creía que “eso” la luz, estaba creciendo tras los temblores y como decían que partirían a otro lugar, pues los túneles no eran seguros, quería que ellos lo vieran y que opinaran sobre que les parecía si debía decirlo a los demás.

Igual servia para algo y podía solucionar los temblores. Sus amigos se quedaron mirando la esquina desde donde emanaba esa luz y estaban pensativos, realmente era todo muy sorprendente y no sabían que pensar.

De pronto uno de los habituales temblores volvió a empezar, se apoyaron en las paredes del túnel con el miedo a que cayeran rocas y les cerrara el paso de regreso.
Sorprendentemente, no cayo ninguna solo un poco de tierra y de pronto la pequeña grieta a través de la cual entraba la luz, se abrió a lo ancho como si la hubieran cortado de un tajo.

De golpe, la luz que entro en el túnel se volvió cegadora, obligándoles a cerrar sus ojos, y aterrados echaron a correr de regreso los tres juntos, estaban cegados y apenas veían por donde iban.

Tras una buena carrera, pararon resoplando con el corazón atenazado por el miedo y descansaron un buen rato, el silencio era total, nadie se atrevía a hablar, al final los tres siguieron camino hacia su casa, estaban cansados y se acostaron.

Mik fue el primero en despertar de su agitado sueño.
Había soñado que la luz lo engullía pero no le ocurría nada, no tenia miedo sino que siguió el camino que tras ella aparecía donde la luz todavía era más cegadora, pero al final del camino descubrió plantas con raíces de colores y una cascada de agua que no estaba caliente sino fría, se despertó al sentir el agua en su mano.
Todo había sido un sueño, pero tan real que pensó que la luz le hablaba en sueños y le llamaba.

Daka y Xaky estaban charlando animadamente, en sus ojos violetas se podía ver una expresión de euforia y temor a la vez, llamaron a Mik que se acerco rápidamente a ellos pues debían hablar de lo sucedido en el túnel.

Le explicaron el sueño que habían tenido los dos, y Mik no salía de su asombro, pues era muy parecido al suyo.
Los tres decidieron que antes de explicar el secreto de “eso” a los demás debían explorar el sitio y ver si realmente podía ser un túnel de salida para todos.

Capitulo III

Y nuevamente se encaminaron hacia el lugar, al acercarse ya vieron de bastante lejos un reflejo de luz que llegaba hasta ellos, lo único que les preocupaba era que “eso” no les cegase como ayer ocurrió. Se acercaron despacio y ya en la esquina intentaron ir habituándose a esa luz que les llegaba tan claramente. Se les ocurrió protegerse los ojos poniéndose las hojas que habitualmente usaban para cazar los gusanos, ya que estos para escapar a su captura lanzaban por la cola un líquido apestoso e irritante que si les tocaba los ojos escocían mucho.

Y funcionó, pues con las hojas no les molestaba tanto esa luz y decidieron seguir adelante con el plan, que consistía simplemente en adentrarse por la obertura y seguir por ella para ver hacia donde les llevaba.

Primero entro Mik, seguido de Daka y Xaky, la abertura en la roca, era un poco mas ancha que ayer y pasaban perfectamente por ella, miraron hacia arriba pero en realidad no había mas que roca, así pues se trataba de un túnel, al igual que cientos de los que había en la oscuridad, pero este tenia luz.
Anduvieron un buen trecho y poco a poco notaron como se iba ensanchando todo el espacio que les rodeaba y la luz cada vez era más intensa. Desde lejos pudieron observar las plantas de su sueño y eso les animó a seguir adelante con nerviosismo por saber que les esperaba al final.

Lo que vieron no les asustó en absoluto, al contrario estaban fascinados, pudieron observar miles de plantas de diferentes colores, una cascada de agua que estaba muy cerca de la salida del túnel y que rugía en su caída hacia un río. Un río como los que tenían en la oscuridad, pero este era de un verde intenso, que serpenteaba entre las plantas altas que había hasta donde ellos alcanzaban a divisar.

Levantaron la cabeza y pudieron observar de donde venia esa luz, había un disco luminoso allí arriba colgado y grandes manchas blancas en ese espacio infinito que no tenia fin. Notaron una fuerte brisa como la que en ocasiones corría por los túneles y vieron pasar sobre ellos un animal sobre el aire, no sabían lo que era pero era muy hermoso.

Miraran donde miraran, solo descubrían una cosa tras otra, un mundo nuevo que les ofrecía la oportunidad de escapar de los derrumbes.

Daka señaló unas enormes montañas de piedra a lo lejos que tenían agujeros y otras en forma de pico y cientos de plantas estaban sobre ellas había miles, cerca de donde estaban ellos a su derecha pudieron divisar unas piedras grandes con símbolos extraños y colores, se dirigieron hacia allí y vieron con sorpresa tras apartar las plantas que lo cubrían, a un ser parecido a ellos, era igual ,llevaba otras vestimentas muy raras, tenia el pelo como ellos aunque oscuro, ellos lo tenian blanco, y sus ojos eran oscuros también, no como los suyos de color violeta, estaba dibujado al igual que ellos dibujaban en los túneles para divertirse.

No entendían, como era posible que alguien dibujara ese ser, si solo ellos estaban en la oscuridad, no había nadie más que ellos, quizá lo habrían hecho los que pasaron por los túneles prohibidos.

Debían volver y explicar a los demás lo que habían descubierto, quizá los más mayores pudieran explicarles que era todo aquello y supieran descifrar los símbolos que había junto al dibujo.

De pronto Xaky pregunta…..
• Oye Mik, tu cuantos años crees que tienen los mayores para que sepan algo de todo esto tan raro. Son mayores ¿pero tanto?
• Pues realmente no lo se, este año vamos a celebrar el año 3500 dentro de unos días. Pero no, no son tan mayores……
• Volvamos y expliquemos lo que hemos descubierto, venga Daky, Xaky, démonos prisa...........


AÑO 2199 DE NUESTRA ERA, LA TIERRA HA SUCUMBIDO ANTE UNA OLA DE METEOROS DE GRAN TAMAÑO QUE HAN IMPACTADO EN DIVERSOS LUGARES DEL PLANETA, PROVOCANDO CON ELLO GRANDES NUBES DE POLVO QUE HAN CUBIERTO TOTALMENTE EL CIELO.
EL FRIO NOS AZOTA Y LA GENTE MUERE ANTE LA IMPOSIBLIDAD DE SOBREVIVIR A UNA CATASTROFE DE TAL MAGNITUD.

LOS IMPACTOS HAN PRODUCIDO GRANDES SEISMOS, AL IGUAL QUE ALGUNOS VOLCANES LATENTES HAN ENTRADO EN ERUPCIÓN.

EL MUNDO TAL COMO LO CONOCEMOS TERMINA, ESTAMOS CAVANDO GRANDES TÚNELES EN EL SUBSUELO CON LA INTENCIÓN DE QUE PODAMOS SOBREVIVIR POR UN TIEMPO, NO SABEMOS CUANTO.

SI ERES UN SUPERVIVIENTE BUSCANOS BAJO TIERRA.

Agosto 2009.

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27 Mayo 2009

EL 20

27 may 09 Autor: diusti En: literatura novel

El 20.

Como cada mañana, ahí estábamos, esperando nuestro autobús el 20, se nos había escapado el anterior. Era el final, por lo que en cuanto llegara el siguiente, tendríamos que esperar aún un poco antes de salir hacia nuestros destinos.

Eran cerca de las 8.30 h de la mañana, casi siempre éramos los mismos, los que acudíamos a nuestro trabajo, y las madres con sus hijos acompañándolos a la escuela.

Todos nos conocíamos, no de todos sabíamos sus nombres, pero nos saludábamos y charlábamos del tiempo o temas actuales.

Estaba Silvia, joven madre pues un día me comento que tuvo a su hija a los 17 años, estaba enamorada y aún lo está, ahora acompaña cada día a sus hijos a la escuela, Meritxell y Arnau. También estaba María y sus hijos un niño y una niña. No se de que país venia, pero era una mujer preciosa de color al igual que sus hijos, guapísimos. O ese ejecutivo joven que cada mañana subía al autobús con su hijo pequeño para llevarlo a preescolar, y otras jóvenes madres con sus hijos y embarazadas de nuevo a la espera del siguiente.

Cada mañana se saludaban, reían y jugaban y los más pequeños buscaban en el conductor a su cómplice de juegos. Solían ser los mismos, y había un par que ellos, que los niños ya sabían que siempre les daría pié a ello.

Observarlo era mi distracción matutina, lejos de ser monótono el camino al trabajo, se convertía en todo un mundo de cariño los unos con los otros, como si ese autobús fuera un poco nuestro. Incluso si alguno llegaba tarde y tenia que echar una carrerita para coger el bús, le alentábamos y el conductor esperaba un poco en arrancar.

Cuando alguno no venia durante algunos días, preguntábamos por él, y como iban a la misma escuela, pues sabías si esta enfermo o no.

También solían subir muchas personas de avanzada edad, pues un ambulatorio estaba en la ruta del autobús al igual que el Hospital de Sant Pau, y ya sabias en que parada bajarían, o era una o era la siguiente. Poco margen de error había….

Todo un mundo, una ciudad y unas vidas que subían, y bajaban de ese autobús, y que formaban parte de la mía.

Han sido tres años disfrutando plenamente de ese camino al trabajo, porque aunque estuvieses cansado, tuvieses sueño o desanimado. Sabias que estaban ahí, que si querías charlar lo hacías, si ese día estabas enfurruñada, te saludaban y estabas callada, nadie te molestaba, y si acaso los niños te hacían esbozar una sonrisa. Pero siempre estabas acompañada.

El trayecto terminó para mí, yo me tuve que apear, pues el trabajo se esfumo. Pero lo que siempre llevare en el recuerdo, es ese autobús y esos compañeros de viaje, que espero reencontrar en algún otro momento.

Porque seguro que cogeré mas autobuses o el metro, no se lo que me depara el futuro. Pero como aquel trayecto, no creo que encuentre ningún otro.

Abril 2009 Safe Creative #0904073014615

22 Mayo 2009

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La font de les Heures

El calor era sofocante y tras la comida Berta hacia la siesta como todos los de casa, pues hacia demasiado sol para estar en la calle. A esa hora ni las lagartijas salían.

Se levanto con ganas, había quedado con su amiga Montse para jugar, tenían planeado ir al bosque como tantas veces para coger unas piñas.

El verano era para ella la mejor época del año. Una vez terminada la escuela, ya no solo subían a la casita del pueblo, los fines de semana sino que se pasaban mas de dos meses allí. Su padre iba a trabajar, subía y bajaba casi cada día de la ciudad, ella y su madre no se movían de allí. Por la noche era muy agradable la temperatura y en el jardín se podía uno recrear todo lo que le placía.

Desde que ella tenía 5 años que alquilaron la casita, están subiendo cada verano, ahora ya tiene 8 y Berta recuerda aún la primera casa que alquilaron, era un caserón enorme con unos jardines en bancales que subían desde la carretera, y en medio un montón de escaleras que ascendían a la gran casa. Surgió la oportunidad gracias a un familiar y se lo dejaron barato para pasar las vacaciones.

El médico les recomendó a sus padres un cambio de aires para ella, pues no comía nada bien y estaba demasiado delgada, y les dijo que lo mejor era la montaña. Por eso sus padres se habían decidido por este pueblo, Sant Fost, ya que un primo residía allí.

Ahora ya no estaban en el caserón, sino en una casita pequeña pero con jardín delante y una enorme terraza detrás, junto a ella reposaba majestuosa una enorme higuera, dando en agosto y septiembre un exquisito manjar, además de un montón de abejas empeñadas en tomar tan delicioso néctar.

Berta recogió a su amiga en su casa y las dos partieron juntas, riendo y charlando animadamente hacia el camino que les conducía a su destino, el bosque.

Como tantas tardes, una vez en el, buscaron piñas para llevarlas a casa y luego pacientemente golpearlas con una piedra para abrirlas hasta que soltasen su preciado tesoro, los piñones. No siempre lograban abrirlas, y muchas ya se habían abierto y estaban allí tendidas bajo los árboles, pocos piñones les quedaban. Y es que no eran ellas solas las que buscaban el delicioso manjar.

Entre piña y piña, su mundo de fantasía danzaba por el bosque, eran princesas y sus caballeros las venían a rescatar de las fauces del dragón.

Habían hecho una especie de cabaña con ramas y troncos junto a una roca que servia de soporte. Esa tarde se cansaron pronto de su aventura en el bosque y decidieron ir a explorar, como ellas lo llamaban. Marcharon prontas al otro lado del pueblo, donde en una de sus calles la del Lirio, tras una casa partía un sendero que llevaba a través de los campos hacia un destino desconocido.

Iban despacio por los pequeños caminos que rodeaban los huertos, y junto a ellos los canales de riego con sus porticotes de madera, para desviar el agua al campo que lo precisara, a lo lejos estaba un payes trabajando su campo. Levanto su cabeza y las vio, les empezó a gritar que se fueran de allí, que le iban a pisar la siembra, que ya estaba cansado de todos pasasen por allí. Berta y Montse, echaron a correr asustadas, pensando que las atraparía.

No era la primera vez que pasaban por allí, pero hoy con el susto que les dio el payes, cambiaron su rumbo y terminaron al final de un camino que no conocían. No temían nada, era toda una aventura y la bronca les dio motivo de mayor excitación y misterio. Era una tarde diferente.

Junto a ese camino discurría una pequeña riera, con grandes piedras que hacían que el agua serpenteara entre ellas. Siguieron el curso aguas arriba y corrían y brincaban como solo los niños saben hacer con la agilidad de una gacela. Su sorpresa fue enorme cuando un poco mas adelante, encontraron un paso para cruzar al otro lado de la riera y justo allí en una pared de piedra cubierta de hiedras, había un caño del que brotaba una fresca agua cristalina. Bebieron de ella estaban sedientas, junto a la fuente había unas grandes piedras gastadas por los años ya que se utilizaban de banco, de eso estaban seguras, pues se notaba que iba gente por allí.

El entorno era mágico, altos árboles, robles, cedros, grandes matas de moras rojas y negras estaban a un lado de la fuente y las flores silvestres brotaban por todas partes. Se sentaron en las piedras, estaban cansadas y el rumor del agua las acompañaba junto a una suave brisa que mitigaba el calor.

De pronto oyeron un ruido y las dos vieron como tras la fuente en la pared las yedras se apartaban como si una mano invisible las sostuviera, salía una fuerte luz de aquel rincón y de pronto las vieron. Ante ellas había una figura esbelta con unas pequeñas y delicadas alas, era bella, no vieron vestido alguno pues la luz azulada que la envolvía no dejaba distinguirlo, junto a ella diminutas figuras volando, que brillaban cual luciérnagas, pero no, no lo eran ellas habían visto muchas y eso no era un insecto.

Ella les miro con sus enormes ojos llenos de ternura y les sonrío. Berta y Montse no tenían miedo, estaban fascinadas y muy confusas. Las diminutas figuras se acercaron a ellas y empezaron a revolotear a su alrededor, las miraban y la curiosidad era mutua.

De pronto la señora se acercó a ellas las beso en la frente y poso su dedo sobre su boca como queriendo indicar a las niñas que debían callar. Ellas comprendieron entonces que estaban ante unas maravillosas hadas y que nada debían temer.

Despertaron tumbadas en los bancos, se habían quedado dormidas y estaba oscureciendo, había que volver a casa. Las dos se miraron una a la otra y dirigieron su mirada hacia esa pared cubierta de Hiedras, junto a la fuente.

Las dos sabían que no lo habían soñado, no recordaban todo con exactitud, pero se sentían muy felices y sabían que no debían contar nada. Jamás revelaron su mágico secreto.

Volvieron otras tardes a la Font de les Heures, pero no volvieron a ver a las hadas nunca más. Incluso al hacerse mayor empezó Berta a dudar de si fue real, lo soñaron o se lo inventaron y en sus juegos llegaron a creer esa fantasía.

Pero han pasado muchos años y Berta ahora, aún cree en las hadas y sabe que están aquí con nosotros, aunque no todo el mundo puede verlas, solo unos privilegiados y ella lo fue y aún siente que la protegen.

Y de vez en cuando se acerca paseando a la fuente.

Gelí - Abril 2009.

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28 Abril 2009

ELLA...

28 abr 09 Autor: diusti En: literatura novel

ELLA......

Sinuosos pasos, recortaban las sombras en la noche. Era ella, si, cada noche la miraba al pasar, pero nunca se atrevió a decir nada.

La veía alejarse bajo las farolas de las Ramblas, una larga melena negra que se mecía al compás de sus andares, su vestido rojo muy ceñido, atado tras la nuca dejaba ver el espectacular escote de la espalda que descendía hasta lo imposible, zapatos negros con finos tacones, bolso a juego colgado sobre sus redondeados hombros. Y un cigarrillo encendido.

A donde iba, él no lo sabia pero su corazón latía desbocado cada vez que la veía. La amaba en silencio. Y noche tras noche tras la ventana su mente imaginaba que le correspondía, que un día llamaría a su puerta y le diría que ella también le veía observarla y que también le amaba.

Tras largas horas insomne, cada noche, amanecía, y con la luz sus sueños se desvanecían, y sabia que nunca seria suya, ni siquiera sabia si era real o su mente la creaba cada día para soñar con el amor que sabia no tendría.

Tumbado en la cama conectado a una maquina, inmóvil para siempre, sabia que solo a través de esa ventana, sentía la vida todavía.

Geli - Abril 2009.

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7 Abril 2009

¡POR TÍ!

7 abr 09 Autor: diusti En: literatura novel

¡POR TI!

Un día más había terminado la función, siempre a la misma hora, Sara se estaba vistiendo para ir a casa, eran cerca de las 2 de la madrugada y estaba cansada. Sus compañeros le suplicaban que fuera con ellos a tomar algo, luego ya la llevarían a casa. No quiso ir, hoy no, era una noche especial. Estaba agotada, pero le apetecía ir andando tranquilamente dando un paseo.

Salió al exterior, la noche era plácida, apenas hacia frío. El teatro estaba cercano al paseo de María Cristina en Montjuic, giró a la izquierda y se encaminó hacia allí. No se veía a nadie por el camino, pero no tenia miedo, ya estaba acostumbrada a la noche.

Lentamente, llego a las escaleras que enfilaban directas a la gran fuente, lástima que estuviera apagada. Entre las sombras fue bajando peldaño a peldaño, miraba al frente hacia la plaza España, estaba la zona tranquila con apenas unos cuantos coches circulando.

Hoy hacia exactamente 10 años que se fue, marcho de ese infierno en el que se convirtió su vida. Porque sin él ya no tenía sentido nada.

Siempre soñaron los dos con ser artistas, lo intentaban al unísono, iban surgiendo pequeños papeles, desfiles, eventos de diversa índole, pero todo quedo en eso, intentos. Vivian en un barrio marginal de una ciudad, allende el otro lado del mar. Un día Héctor acudió a un trabajo, no llegó nunca, su auto sufrió un accidente. Con el murió su ilusión. Así pues para que seguir allí, saco todos sus ahorros y se vino a España.

Por eso hoy saboreaba el momento y saber que pese a todo había cumplido su sueño, fue duro en un primer momento, pero lo consiguió. Le echaba de menos, nadie había ocupado su corazón tras él, pero lo sentía a su lado, día tras día. Y hoy en su paseo nocturno sabía que estaba ahí que desde las estrellas la observaba y sonreía.

Por eso cuando llego al pié de la escalinata, lloró y acompañada tan solo por el silencio de la noche, grito, grito lo más fuerte que pudo. ¡¡Héctor, por ti y para ti, gracias, lo conseguí!! Sacó del bolso una pequeña botella de champagne, una copa y brindo con las estrellas.

Geli    -     Abril 2009

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24 Octubre 2008

 

Su mente cabalgaba por el mundo de la fantasía, la alegría y su ilusión la contagiaba.

Hacia sentir a quien estaba a su lado, una atracción hacia el, era risueño, alegre y muy locuaz, hablaba como una cotorra.

Siempre estaba ideando trastadas o fantaseando con historias.

En el colegio era una niño querido sus profesoras le adoraban, no porque fuera un niño aplicado y tranquilo, sino todo lo contrario. Además era muy cariñoso, lo que tras la trastada, con unos mimos los conquistaba.

Aunque, no a todo el mundo conquistaba, su madre que ya le sabía los trucos, no le dejaba pasar ni una.

Cierto día en una reunión de clase de padres de P 5 con la profesora , que les informaba de cómo iban la clase y los temas que daban y el seguimiento……….. Les aconsejaba, que si debían leer más en casa, juntos y que los padres les ayudaran y compartieran lecturas.

Se hablo de la posibilidad de que los niños si tenían mascotas los pudieran llevar un día a clase. Y la profesora hizo hincapié en que tenían que ser mascotas pequeñas, pájaros, hámster etc., ya que era bueno para los niños. Y que le sabía mal para los que tenían mascotas grandes como perros, gatos o caballos. Y que los padres debían colaborar un poco con la profesora para que no se sintieran mal los niños que no pudieran traer sus mascotas. Alguien pregunto un poco con una sonrisa, ¿anda pues quien tiene un caballo?

Y ante la sorpresa de la madre, la señalo a ella. -¿Qué?, no se equivoca nosotros no tenemos ningún caballo, no es cierto.

Entonces la profesora mudo su cara, toda seria, dijo como ofendida - Oiga, pues su hijo, me lo ha explicado muchas veces. El caballo se llama Blanco, y tiene 4 años y que muchos domingos se van al campo a montar a caballo. Y nos ha llegado a dar tantos detalles que le hemos creído. - Lo que sí no me creí, es que me dijo que lo tenían en el balcón. Pero pensé que no tuviesen una casa fuera y tengan Vds. un caballo, o fueran los abuelos. No era imposible…………………..

Todos la miraban a ella, y les dijo:

- Pues les ha estado tomando el pelo, pero bien. tomado, Y tiene razón en que no es una cosa imposible. Pero lo que si tiene mi hijo es una imaginación increíble.

La profesora no supo tampoco que decir, pues realmente se lo había creído, al final todos acabaron riéndose de la anécdota.

Cuando salió del colegio, de camino a casa se iba riendo sola por la calle.

Tenía que reñir a su hijo por decir mentiras, pero no sabia como hacerlo. Porque estaba convencida de que se le escaparía la risa.

Solo pensaba en que tenia un hijo genial. Yen disfrutar cada momento de su niñez.

Porque ser niño es maravilloso.

 

Geli.......................23 Octubre 2008

13 Junio 2008

LO QUE PASO............................

CAPITULO I

Aquella tarde, estaba cansada y después de sus clases practicas de conducción, lo que precisaba era ir al baño con urgencia.

Bajo del coche y saludando a su marido, y entro en el bar que había en la zona.
Abrió la puerta, el aire lleno de humo y el sonido de las maquinas traga-perras, con su música, la golpearon, busco con los ojos el baño, estaba al fondo, paso por la barra para pedir un café. Siempre le pasaba lo mismo, no sabia entrar por la cara al baño, antes pedía algo y preguntaba por el mismo.

Aquella vez cuando le indicaron donde estaba el baño, siguió la vista del camarero al final de la barra. Y le vio............

El corazón le dio un vuelco, empezó a sentir nauseas y todo le daba vueltas. Pasó rápidamente al fondo, al baño, cerro la puerta .
- No , no puede ser, solo me lo ha parecido, no es él. “Dios dime que no esta aquí” era lo que su mente a velocidad vertiginosa iba pensando.

Paso un rato no sabia si salir, y si era el y la veía que le diría. No, no quería hablarle y además su marido estaba fuera, si tardaba igual entraba.............y no quería contarle nada.
Al final salió, se dirigió a la barra dando la espalda al fondo, donde estaba ubicado él.
Suponía que no la había visto, pero, si era él............ , al salir del baño lo vio mejor .
Tomo su café, pago y salio del bar.
Juan la estaba esperando, la vio pálida y le pregunto si estaba bien, .?
- Bien, si, no me pasa nada, es que he pasado muchos nervios con las practicas y estoy cansada. Vamos a casa.

Por la noche apenas pego ojo. Solo le daba vueltas a lo que había pasado esa tarde. Y recordaba todos los hechos y la historia que tuvieron juntos.
No, Juan no debía saber nada nunca. Pocos sabían la verdad y los que sabían que le conocía, pues eso. Les dijo en su día que era una historia pasada, nada mas.

Había pasado tanto tiempo........................ ....................................

Una mañana al despertar noto molestias en el ojo, pensó que quizá tenia irritación y se puso un colirio. Fueron pasando las Horas. Y el ojo estaba peor, le dolía un montón , se fue a casa después del trabajo y cuando se vio el ojo en el espejo se asusto muchisimo.
En casa la acompañaron al medico de urgencias. Como en el hospital no había Oftalmólogo de turno, pues al final su padre la llevo a una Clínica especializada en los ojos y de mucho renombre en la ciudad.

Allí empezó todo. Dichoso ojo.

El doctor indico que era una Conjuntivitis aguda, que debía hacer un tratamiento intensivo, cada dos horas poner gotas en el mismo y en 48 h quería volver a verla.
- Bueno pues no hay mal que por bien no venga, mira que esta bueno el medico, pensaba Ana.

Incluso se lo comento a sus amigas cuando le preguntaron como estaba y se interesaron por ella.
Le había ido bien el tratamiento, y esperaba con ansia la hora de ir a la visita con el medico, para poder verle.
-Buenas tardes, doctor. He sido buena paciente y me he puesto las gotas como me ha dicho.

Le dijo con una gran sonrisa y medio en broma.
- Por favor no me llames de Vd., me haces viejo. Me llamo Manuel y puedes tutearme.
- Es que no se, me cuesta, pero me esforzaré. Es que la bata impone un poco. No?.
- Pues oye, esto de ser medico es como ser mecánico, vosotros sois una máquina y nosotros resolvemos el problema. Ellos se ensucian de grasa y nosotros de sangre. Básicamente lo mismo.

La risa broto entre los dos espontáneamente. Las miradas fueron intensas y los ojos hablaron. Nunca mejor dicho, aunque Ana tenia uno fastidiado.
La visita, fue bien, le indico que siguieran con otras gotas unos días y que volviera en una semana..

Ana, esperaba y los días pasaban despacio. Presumía con sus amigas de haber ligado con un medico. Bueno...........que estaba en ello. Llegó el día esperado.
- Hola Manuel, que tal como va el trabajo de mecánico..........
- Pues bien, esta semana no me he ensuciado mucho de sangre. Han sido cositas leves, revisiones, recetas., en resumen poca cosa. Y tú que tal estás. Como va ese ojo.

Le hizo la visita correspondiente y le indico que ya estaba bien, que le daba el alta y podría ir a trabajar, pero con una condición,. A lo que ella pregunto:
- Cual es la condición? Preguntó intrigada.........................
- Pues que te quiero ver los ojos mas veces. Fuera de aquí.
- Ana, esgrimió una gran sonrisa. Por supuesto acepto.

Quedaron citados para el sábado, ese día el no tenia guardia y quedaron en una cafetería que estaba cerca de la Clínica.
Ana estaba contentisima como no?. A él también le gustaba ella, y era medico. Que había visto en ella..........? Bueno mejor no comerse el coco.

Manuel era mayor que ella y bastante. Ana tenia 18 años y el por lo menos 30 y además era Mejicano, estaba ejerciendo la especialidad por un tiempo aquí en España.

Llego el sábado..................
- Hola como estas Ana,?
- Pues bien, ya he vuelto al trabajo y estoy contenta. Y tú que tal.
- Bien, hoy libro, pero esto de las guardias es un coñazo. Menos mal que vivo cerca de la Clínica y puedo desplazarme a casa pronto y descansar.
- Estas cerca de aquí?

Le indico donde vivía, estaban a dos calles. Y le explico que vivía con otro compañero que también estaba en practicas de la especialidad.
Y hablaron durante horas .........le comento que echaba de menos su tierra., Anécdotas de juventud y al final ella le saco su edad. 35 años.
Salieron del local a pasear y se llegaron a un local mejicano.
- Te voy a invitar a un tequila, no has tomado nunca? Es todo un ritual.
- Ana estaba encantada, embelesada, le encantaba ese hombre. Estaba soñando y en cualquier momento iba a despertar.

Los días fueron pasando y las diferentes citas también, aprovechaban cualquier momento que el tuviera libre y coincidieran en horarios.
Incluso un día que el tenia guardia., fueron a recojer unos “Ojos” a un hospital . eran de un donante. Y Manuel llevaba una nevera ,tipo de las de playa.
Todo era emocionante y nuevo para ella. Incluso desde el trabajo le llamaba a la clínica y en su cumpleaños Ana le hizo llegar un regalo por un ,mensajero. Ya que el trabajaba ese día.
- Ana hoy quiero que conozcas mi casa y podemos tomar algo.
- Pues si que me apetece conocer la casa de dos solterones..............

Ahí , si cayó ella como una tonta en sus garras.

La visita al piso, no fue lo que ella esperaba, quería conocer a su compañero, y para empezar, no estaba, el indico que seguro le habían llamado para alguna urgencia.
Eso sí , tenia preparado una buena merienda, porque cena no podía ser, ya que debía volver a casa .

La tarde fue pasando charlando y entre arrumacos que fueron calentando el ambiente.
la pasión afloro por todos sus poros.
Estaban solos, y se dejaron llevar.

Para Ana no era su primera vez, pero experiencia no tenia demasiada y le dejo llevar la voz cantante a él. Lo que si tenia claro ella, era que debía protegerse. Así se lo dijo y el le comento que no había problema, fue a buscar un anticonceptivo y le entrego un óvulo vaginal.
Ella no tenia ni idea de lo que era, no había visto nunca nada así, el le explico como se usaba y para lo que servía. Confió en el y se lo puso.

Ya mas relajada se entrego a él por completo. Pero no fue lo esperado estaba intranquila y mirando el reloj. Debía volver a casa.

CAPITULO II

Pasaron los días y continuaron viéndose en citas esporádicas. En ocasiones Ana tenía la sensación de que la evitaba.

Llegó el mes de Abril y acudió a una boda, se casaba su prima.
La boda fue tal como cabía esperar, la iglesia el banquete y luego la juventud se fueron por la noche de discoteca, era lo que ella esperaba, ya que había quedado con Manuel que en cuanto supiese a que lugar iban le llamaba para quedar, y así lo hizo, le llamo.

Manuel ya la estaba esperando, ella estaba ilusionadisima de poder estar con él y sin tener que llegar a casa temprano, ese día era especial, tenia libertad de horario.

Bailaron, charlaron, tomaron unas copas, la noche estaba super animada, tanto que se escabullieron de la discoteca mas temprano que nos demás, y acabaron en el apartamento de él.
Pasaron las horas entregándose uno al otro, pero el reloj avanzaba y ella en algún momento debía ir a casa. Se levanto, vistió y el la acompaño a buscar un taxi .

Hubo un par de citas más pero esporádicas tanto que eran cerca de la clínica y para tomar algo simplemente. Poco a poco ella se fue convenciendo, cada día un poco más que el la quería dejar.

En casa no sabían casi nada, solo que se habían visto de vez en cuando pero solo como amigos. Bueno eso lo que ella creía.

Al cabo de unos días su cara de preocupación se le fue notando más, tanto que su amiga
Esther, le exigió que le contará que le pasaba.
Era imposible ocultárselo se veían cada día en el trabajo.
- Creo que estoy embarazada............. y Manuel me esta evitando cada vez más, pero no estoy segura, y si no lo estoy.......

Sus lágrimas caían sin que ella pudiera evitarlo, estaba realmente asustada.
Esther fue la que la animo a que se hiciera un analítica en la farmacia, y así lo hizo al día siguiente llevo una muestra de orina a la farmacia que había cerca del trabajo. Al salir del mismo iría a recojer el resultado.

Estuvo todo el día de los nervios, no daba pie con bola en el trabajo, incluso Esther podríamos decir que estaba peor que ella., llego la hora de ir a casa.
Se pasaron por la farmacia y cuando le dieron el resultado, esperó a salir de allí para abrir el sobre.......... lo abrió . “Positivo”.
Se derrumbo.

Decirlo en casa era lo difícil, pero debía decírselo a Manuel, le llamó y cuando le dijo lo que ocurría, el dijo simplemente que :
- No puede ser hemos tomado medidas. Seguro que es de algún otro, mio no.
La cosas no podían ir peor. Ahora sin su apoyo debía contarlo en casa, pero los días fueron pasando y no sabia como decirlo.

Un par de semanas después Debian acudir a un bautizo, y mientras se estaban arreglando en casa, su madre María le pregunto, como si tal cosa:
- Oye Ana, este mes ya te ha venido la regla? A ver si te viene hoy, porque como siempre te encuentras tan mal, vale mas que vayas preparada.

No pudo mas y se pudo a llorar, su madre, no entendía lo que pasaba y ella en el baño se lo dijo. Acabaron llorando las dos.

Su madre sin poder contenerse fue a contarlo a José, su marido y padre de Ana, que estaba tranquilamente sentado y arreglado para salir, leyendo el periódico. Su cara se demudo, se quedo más blanco que el papel no sabia que decir............. . Bueno, al rato le pregunto que de quién era, que si era del mejicano.
- Ya me olia yo algo raro, así que te lo voy a decir, en alguna de las citas que nos decías que te encontrabas con él, en el bar cercano a la clínica, púes yo te seguí, intenté ver donde ibais, pero vi que estabais allí tranquilamente y pensé que era yo, que me preocupaba inútilmente, púes lo veía muy mayor para ti. Ojala hubiera ido mas veces a controlarte..................
Así se lamentaba su padre.

Ana, les explicó los encuentros en su piso, sin detalles pues estaba muerta de vergüenza. Y también que se lo había dicho a él, y que el no quería saber nada.
Aquella tarde fue larguísima, porque fueron al bautizo, como si no ocurriera nada. Nadie debía enterarse.

CAPITULO III

Los días pasaban rápido
José, fue a buscar a Manuel a la clínica, no armo ningún escandalo.

Solicito verle para un tema persona. Y el salió, simplemente concretaron que al día siguiente se iban a encontrar para hablar en una cafetería que Juan había elegido.

Así al día siguiente a la hora acordada, allí estaban ellos. Ana no podía dejar de temblar con los nervios que tenia, pues no quería ir a esa cita, he intentó razonar con sus padres que era inútil ir allí.
- Pero no entendéis que si a mi, ya me ha dicho que no quiere saber nada y saber de quien es el niño...., no entiendo como me haces esto papá.

Manuel llegó unos minutos más tarde. Les saludo, el momento era para cortarlo con un cuchillo, pues la tensión estaba allí a flor de piel.

Aquello parecía la escena de una película, en su momento cumbre.
José le preguntó:
- Que piensas hacer tú, con mi hija pues el niño es tuyo, vas a asumir la responsabilidad.
- Yo no se si el niño es mio o no, pero no quiero responsabilidades ella ya es mayorcita para saber lo que hacia commigo. Además yo voy a volver dentro de poco a mi País, donde tengo a mi familia.

Allí fue donde se dieron cuenta que realmente era inútil seguir con el tema, pues él tenia familia, estaba casado y era padre de dos hijos.

La conversación termino, José le hubiera roto la cara a ese impresentable, pero se contuvo. Le amenazó con que esto tendría consecuencias, pues legalmente Ana es menor de edad ( en los años 70 la mayoría no era hasta los 21)
Unas palabras mas, miradas de soberbia, de odio y de dolor. Así acabo el encuentro.

Una vez en casa, Ana se fue a su habitación, José y María fueron directos al teléfono.

Al día siguiente, hablaron con Ana
- Mira hija, ayer pudimos hablar con nuestro medico, le explicamos lo que pasaba, y nos ha dado un teléfono de contacto y hoy hemos llamado.
- Ya lo hemos arreglado todo y te vas con tu madre a Londres, para abortar.

Ana totalmente desorientada y desconcertada no se atrevió a decir nada, simplemente acepto el hecho.

Lo único que les dijo fue:
- no tenemos pasaporte, habrá que hacerlos.

Sabia que mucha gente viajaba a Londres para lo mismo, pero tenia tanto miedo que no quería plantearse preguntas. Era la solución fácil, aunque no se imaginaba con ningún bebe, simplemente no podía.

Pasaron un par de semanas y partieron para Londres, oficialmente, iban a un Balneario, pues a María le dolía mucho la espalda y le iba a sentar de maravilla.
Nadie debía saberlo jamás.

Su llegada estaba totalmente programada, ya les esperaban con un letrero con su nombre, las recogieron y las llevaron a un pequeño hostal para que dejaran sus cosas.

Estaba en un barrio de Londres, pero no era un lugar céntrico, ni siquiera sabían nada de Ingles, pero quien les acompaño, hablaba algo de español, al igual que en el hostal, por lo que les comento la Sra. que lo regentaba, era habitual para ella alojar a españolas, tenia un acuerdo con la Clínica.

Fueron a la clínica para unas pruebas rutinarias, al salir, en vez de ir directas al alojamiento, dieron una vuelta por la zona. Se tomaron unos refrescos y vieron los famosos taxis y las cabinas, eso fue todo lo que conocieron de aquella ciudad.

A la mañana siguiente debía volver para practicarle el aborto.
Todo fue rápido, y bien, a las pocas horas la enviaron al hostal, donde estuvo acostada hasta el día siguiente que debían partir de vuelta a casa.

Y así termino todo, no se volvió a tocar el tema en casa, solo en alguna ocasión puntual, entre madre e hija y claro los pasaportes se destruyeron y la vida siguió como si no hubiese pasado nada.
Una gran farsa, eso fue lo que siguió.

Y habían pasado tanto tiempo..............................................

Se levanto ojerosa, no había dormido nada, pero no quería volver a pensar mas en ello,
la vida seguía, tenia a Juan, le amaba con locura.

Muchas veces pensó en decirle lo que había ocurrido, pero al principio de salir, su madre le aconsejo que no dijera nada, no lo hizo por miedo, y sentía ahora que ya era demasíado tarde.

FIN Geli - 2008 Junio